Monday, May 25, 2015

palabrotos y otras

Mi hija de 5 años... que aún no lee (alguna cosita) y tampoco escribe (salvo palabras aprendidas) lleva varios días escuchando las noticias de las elecciones en la radio y en la televisión, y cada vez que escucha diputación, se echa las manos a la cabeza y grita: ¡¡Mamá!! ¡han dicho una palabrota! Yo sorprendida, le pregunto: ¿¡Como?! ¿qué palabra? y caigo por fin en la cuenta de lo que ella está relacionando...
Así, que los dos a voz en grito, comienzan en el coche a gritar ¡¡si!! ¡es una palabrota! di... puta... jajajaja Así que les explico (de la manera más sencilla que puedo) lo que es la diputación de Granada... y que existen otras diputaciones.
Les digo que no es una palabrota, que es una sola palabra y que paren de repetirlo una y otra vez. Así que David, sintiéndose más maduro le explica a Clara que es una sola palabra, diputación y tras una breve reflexión me pregunta ¿y no puede ser dimierdación, verdad mamá?
A esto no he podido parar de reírme y ellos no han parado en todo el camino de inventar palabrotas conjungándolas a su antojo.

¿Manías hereditarias?

En casa en la entrada, tengo un adorno con tres velas largas, cuatro velas pequeñas y un angelito. Llevo ya un tiempo viendo que no está exactamente como yo lo coloco. No tiene importancia, es un adorno, pero no es como yo lo suelo dejar... Y casi a diario, llevo ya varios días en que lo vuelvo a colocar como me parece a mí que está "bien". Hoy, escuchando trastear desde arriba le he preguntado a mi hija que qué hacía, y me ha contestado que colocando bien las velas... jjijijijiji

Monday, June 04, 2012

Mi adorable hijo

Siempre hablo de David como un pequeño terremoto, y lo es. Tiene una energía que no sé de donde saca y puede con todos. Pero también tiene una faceta encantadora. Es tierno y dulce y es muy sensible. Ayer, mientras arreglábamos el jardín, encontró un volantón, un verderón, creo. Le encantó cogerlo, acariciarlo. Le encantó que se posara en su dedo y que no se fuera volando. El aún es pequeño, y no entendía que el pobre estaría asustado. Pero lo cierto, es que estuvo toda la tarde con él. No quería soltarlo, lo escondió y protegió de Rasputín, nuestro gato, y quiso enseñárnoslo a todos. A su amiga María, a Clara, a nosotros, a los vecinos. Nos dijo que era su amigo, comentaba cuánto le gustaba al pajarito estar con él, que llamó Mandal (no sé de dónde salío el nombre) y cómo se quedaba con él porque quería. Se lo ponía en la cabeza, y cuando le pregunté que por qué lo hacía, me dijo que como Blancanieves. Ahí se me partío el corazón y me partí de risa. Cuando le dije que no podíamos llevarlo a casa porque su madre lo estaría buscando me dijo que su madre estaba comiendo o durmiendo, y que el pajarito quería quedarse con él. Así que lo dejé disfrutar de la compañía de su nueva mascota, aún a riesgo de que cayera en un profundo sueño... Lo trató con máximo cuidado, a pesar de sus brutas y torpes manitas. Estuvo con él mientras veía los dibujos en el ipad en el jardín y lo tuvo todo el rato entre sus manos o a su lado y, efectivamente, el ave no hacía por huir.

Me da mucha pena que pierda esta inocencia, no quiero que sufra y me gustaría protegerlo de cualquier daño que vaya a sufrir, pero eso no es posible. Disfrutar de la vida también implica sufrimiento y pasará etapas duras. Sólo espero ser lo suficientemente buena en darle mi apoyo y la fortaleza suficiente, porque a veces de adulta pienso que ser sensible es más un lastre que una virtud. Aunque me doy cuenta de que quiero y que me encanta esta faceta sensible de mi hijo. Siento que estoy viviendo una de las etapas más bonitas de mi hijo, que se me escapa porque ya va aleteando solo, igual que el pajarito. A veces quisiera detener un poquito el tiempo y poder compartir con él más cosas, sin tantas obligaciones caseras, pero la vida es así, cada vez menos podré estar presente en todo momento.

Por la noche, decidimos meterlo en una casita de pájaros que tenemos en el jardín por si su madre iba a buscarlo y lo llevaba con sus hermanos. Esta mañana he ido a mirar y no estaba, anoche antes de acostarnos seguía allí, vivito y calentito. Espero realmente que cogiera fuerzas y levantara el vuelo lejos de los gatos de la urbanización.

Wednesday, January 18, 2012

Fin de las vacaciones

El día antes de volver al cole después de las vacaciones de Navidad, le digo a mi hijo que mañana ya tendrá cole, que se han acabado las vacaciones. Y me dice:
-¿Entonces cuando vamos al parque de las Ciencias? ¿Vamos hoy?
Reflexión: mejor no abusar de explicar planes a los peques si no estoy segura de que los voy a cumplir... Me sorprende una barbaridad que sea capaz de acordarse de algo que le comenté un día, hablándole del inicio de vacaciones y que sea capaz de recordar tan bien y además situarlo temporalmente donde corresponde...
Consecuencia: Este fin de semana vamos al parque de las Ciencias...

Sunday, October 23, 2011

Mis impresiones sobre la maternidad

Creo que desear ser rico, se desea más fervientemente si eres madre. Ya no por tener una casa más grande, un coche más grande o un mejor colegio, no. Se desea por cuestión de tiempo. Durante la semana, entre las obligaciones de la casa y demás, apenas tengo tiempo para jugar un ratito con los niños. El fin de semana, casi más de lo mismo. Y pasan los días y las semanas. Y se van acumulando planes que nunca realizo... Porque no tengo tiempo, porque cuando por fin tengo ya el momento, no me da tiempo ni a preparar nada. Así que sobre la marcha se improvisan juegos y actividades.
En fin, a ver si a mí también me toca la lotería...

Tuesday, September 13, 2011

Primeros días de cole

Clara este año va a la guardería, empieza un año antes que David. Me da penita porque es muy pequeñita aún, pero supongo que se adaptará bien. Desde que ha entrado ya ha tomado contacto con los primeros virus... una gastroenteritis y fiebre que hemos sufrido todos, uno a uno... Lo bueno es que no ha durado demasiado, apenas un día y medio los síntomas más gordos.
Clara entiende muy bien casi todo, y si le preguntas que si quiere ir al cole, siempre dice que no. Aún así, nos cuentan que se lo pasa bien, juega y hace tonterías como las que nos tiene acostumbrados. Pero sin duda prefiere quedarse con nosotros.
David ha empezado el cole de mayores. El primer día estaba muy nervioso. Este año no ha habido período de adaptación, directamente de 9 a 2. El primer día llegamos a 8.45, entramos con él al cole y lo dejamos en la clase. Se le saltaron un poquito las lagrimillas, pero se las secó muy maduro, intentando recomponerse. Yo me fuí mas o menos tranquila y sorprendida. A la hora de recogerlo estaban todos los padres, abuelos y un millón más de personas y me costó llegar a la puerta. Los niños estaban sentaditos en el patio esperando. Cuando me vió se alegró un montón y salió corriendo contento, pero la seño le regañó por correr y los nervios acumulados del día le hicieron llorar. Pobrecito.
Después me contó que se había perdido la bolsa y el bizcocho que le había llevado y que no se lo habían dado. No sé exactamente que pasaría, pero intentaré preguntar hoy... Luego ya más contento, me fue contando que había algunos niños de su guarde y que se había tirado por el tobogán que estaba oscuro. Que habían cantado una canción del ratón, que había dos Marinas en su clase y que había visto a su amigo I. en el patio.
Esta mañana ha sido mucho peor. Anoche se despertó varias veces, la primera vomitó, la segunda con diarrea y aún así no se dormía profundamente. Así que esta mañana estaba muy cansado. Me decía que quería que se hiciera de noche... el pobre estaba muerto. Lo he dejado en el cole llorando y espero encontrármelo de mejor humor dentro de un ratito...

Thursday, May 05, 2011

Frases célebres

Todas las tardes (excepto cuando llueve) Sara, una vecina de 7 años viene a buscar a David y a Clara para que salgan con ella a jugar a la pista. A veces, también viene María, otra vecina de 5 años.
Ayer David se quedó en casa porque estuvo quejándose de dolor de barriga y como se había acostado tarde y lo veía regular, no lo llevé a la guarde. Después de pasar toda la mañana en casa o en el jardín y explicarle que no había niños porque estaban en el cole. Por la tarde se tumba en el sofá boca abajo, como enfadado.
Yo le pregunto: ¿que te pasa David?
Y me contesta: que estoy triste porque no vienen los amigos a llamarme.
Me quedé tan... sorprendida que no contesté nada. Podía haberle dicho, vamos a llamar a Sara (porque hacía sol) o algo... pero no reaccioné. ¡Pobrecito mío!
Después salimos a la pista y estuvo jugando en la pista con la bici, aunque no había niños y no es igual. En cuanto vió a las niñas, que estaban con la bici, comenzó a gritar.
- ¡Eh! ¡niñas! ¡que estoy aquí! ¡hola!¡venid!
Después vino Sara y jugaron un rato y quedaron en volver a jugar hoy por la tarde. Esta tarde sino vienen los niños tendremos que ir a buscarlos...