Monday, September 13, 2010

días que terminan bien

Este fin de semana hemos estado de fiestas. Son las fiestas del zaidín y también las del pueblo. Tras pasar el sábado por las fiestas del zaidín y montar al enano en los columpios, y terminar cenando en un bar de tapas atestado, interrumpidos por la tormenta, mal atendidos y a regañinas con el enano que no paraba. Ayer, decidimos pasarnos por las del pueblo.
Desde luego, el día de ayer me confirmó que los niños crecen más felices en los pueblos. Las fiestas eran en un parque, lejos de los coches, con menos aglomeración de gente, por lo tanto, los ánimos de todos más relajdos. Subimos en los columpios, más baratos, con más tiempo para disfrutar y con más paciencia. En el castillo hinchable, David padre pudo subir para intentar convencer al enano de que la cabeza gigante que comía niños, no daba susto (muy difícil teniendo en cuenta, que el pobre enano tenía razón, daba susto).

David Jr. se coló en un castillo hinchable, con zapatos y no fue mayor tragedia que subir a rescatarlo con la sonrisa de la muchacha que recogía los tickets. Comimos un shawarma bailando con el trío que cantaba y tocaba, David Jr. pudo estar a su aire, viendo los instrumentos y bailando contento.
Para terminar, montamos a david en el típico carrusel de coches, del que tuvimos que bajar llorando. Tras intentos varios de calmarlo volvimos andando a casa, con mejores ánimos.
Al llegar a casa, ya mucho más relajado y contento, antes de dormir, en la cama, me dice al oído. Mami, me gusta los colunchos.
Yo respondo, emocionada: ¿sí, te han gustado los columpios?. Y el me contesta: ¡¡¡Zí!!!. Así que le digo: Entonces iremos otro día ¿vale?. Y el me dice: ¡Zí!
Le doy un beso y él, muy contento me da otro besito.

No comments: