Monday, February 14, 2011

Frustración

Ya hemos pasado a Clara a su dormitorio, con la esperanza de que David quiera volver al suyo y tarde más de cinco minutos en darse cuenta de que no estamos con él y se quede solito.
Anoche lo acostamos a las ocho. Toda una tarde de castillo hinchable y corretear por el restaurante con su bici y sin siesta hacía que para esa hora estuviera muerto. Igual que su hermana.

A las 9:15 me bajé porque estaba dormido, tardó cinco minutos en llorar. Empezamos otra vez. Al rato llora la niña. Entro al cuarto de la niña y llamo al padre para que se quede con David. Clara tenía hambre, quería teta y no podía dormirse con papá. A eso de las 10, bajamos los dos... parece que ahora sí... pero no. David se despierta, lo oigo vomitar. Los dos despiertos otra vez. A las 11 estaba en el dormitorio de Clara con los dos y ya muy muy enfadada. No me lo podía creer. Eran las 11 de la noche y estaban los dos que no había manera de calmarlos. A las 11.15 pido refuerzos. Estoy agotada, frustrada, enfadada y ya estoy perdiendo los papeles. No sé que hacer, les regaño, me tumbo, le hablo, me hago la dormida... Y cambiamos. Ahora se queda papá.
Cerca de las 12, sigo escuchando a David hablar. Subo, lo acostamos en mi cama. Y por fin, sobre las 12.15 se duerme.

Supongo que no quería dormir en el cuarto de Clara, cada dos por tres decía, este no es mi cuarto, este no es mi cuarto. Pero dado que su colchón estaba mojado porque no había dado tiempo a poner la funda protectora desde la última vez que vomitó, pues esa me pareció mejor opción antes que volver a nuestra cama en el tercer día de novedad. Además, si me ponía de pie a intentar calmar a Clara decía, mamá, túmbate. Túmbate que te he hecho un hueco. O me decía, que no cabo, mama, me empachurras... Total, imposible.

Hoy estoy frustrada. Me siento una madre horrible y además con muy poco éxito en esto de la crianza. ¿Es realmente imposible hacer que se duerman los dos a una hora medianamente razonable? A las 10.30 aún tenía fuerzas... pero después de las 11, aseguro que se me agotaron. Seguiremos intentando esto de que duerman cada uno en un cuarto... pero no sé si volveremos al colecho familiar, que es un coñazo porque duermo fatal y además, Clara se despierta muchas veces con tanto ajetreo y a pique de caerse por el borde de la cama. Pero es que cuatro horas me parecen demasiadas para coger el sueño. Espero que esto sean sólo los primeros días...