Creo que desear ser rico, se desea más fervientemente si eres madre. Ya no por tener una casa más grande, un coche más grande o un mejor colegio, no. Se desea por cuestión de tiempo. Durante la semana, entre las obligaciones de la casa y demás, apenas tengo tiempo para jugar un ratito con los niños. El fin de semana, casi más de lo mismo. Y pasan los días y las semanas. Y se van acumulando planes que nunca realizo... Porque no tengo tiempo, porque cuando por fin tengo ya el momento, no me da tiempo ni a preparar nada. Así que sobre la marcha se improvisan juegos y actividades.
En fin, a ver si a mí también me toca la lotería...