El día antes de volver al cole después de las vacaciones de Navidad, le digo a mi hijo que mañana ya tendrá cole, que se han acabado las vacaciones. Y me dice:
-¿Entonces cuando vamos al parque de las Ciencias? ¿Vamos hoy?
Reflexión: mejor no abusar de explicar planes a los peques si no estoy segura de que los voy a cumplir... Me sorprende una barbaridad que sea capaz de acordarse de algo que le comenté un día, hablándole del inicio de vacaciones y que sea capaz de recordar tan bien y además situarlo temporalmente donde corresponde...
Consecuencia: Este fin de semana vamos al parque de las Ciencias...
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Wednesday, January 18, 2012
Thursday, May 05, 2011
Frases célebres
Todas las tardes (excepto cuando llueve) Sara, una vecina de 7 años viene a buscar a David y a Clara para que salgan con ella a jugar a la pista. A veces, también viene María, otra vecina de 5 años.
Ayer David se quedó en casa porque estuvo quejándose de dolor de barriga y como se había acostado tarde y lo veía regular, no lo llevé a la guarde. Después de pasar toda la mañana en casa o en el jardín y explicarle que no había niños porque estaban en el cole. Por la tarde se tumba en el sofá boca abajo, como enfadado.
Yo le pregunto: ¿que te pasa David?
Y me contesta: que estoy triste porque no vienen los amigos a llamarme.
Me quedé tan... sorprendida que no contesté nada. Podía haberle dicho, vamos a llamar a Sara (porque hacía sol) o algo... pero no reaccioné. ¡Pobrecito mío!
Después salimos a la pista y estuvo jugando en la pista con la bici, aunque no había niños y no es igual. En cuanto vió a las niñas, que estaban con la bici, comenzó a gritar.
- ¡Eh! ¡niñas! ¡que estoy aquí! ¡hola!¡venid!
Después vino Sara y jugaron un rato y quedaron en volver a jugar hoy por la tarde. Esta tarde sino vienen los niños tendremos que ir a buscarlos...
Ayer David se quedó en casa porque estuvo quejándose de dolor de barriga y como se había acostado tarde y lo veía regular, no lo llevé a la guarde. Después de pasar toda la mañana en casa o en el jardín y explicarle que no había niños porque estaban en el cole. Por la tarde se tumba en el sofá boca abajo, como enfadado.
Yo le pregunto: ¿que te pasa David?
Y me contesta: que estoy triste porque no vienen los amigos a llamarme.
Me quedé tan... sorprendida que no contesté nada. Podía haberle dicho, vamos a llamar a Sara (porque hacía sol) o algo... pero no reaccioné. ¡Pobrecito mío!
Después salimos a la pista y estuvo jugando en la pista con la bici, aunque no había niños y no es igual. En cuanto vió a las niñas, que estaban con la bici, comenzó a gritar.
- ¡Eh! ¡niñas! ¡que estoy aquí! ¡hola!¡venid!
Después vino Sara y jugaron un rato y quedaron en volver a jugar hoy por la tarde. Esta tarde sino vienen los niños tendremos que ir a buscarlos...
Monday, March 14, 2011
Grandes avances

Pues después de la última entrada, nos dimos un salto al Ikea. Tenía claro que David debía de dormir solo y para ello era necesario sacar a Clara de nuestro dormitorio. En Ikea le compramos una lamparita y un gato de esos de luz. A día de hoy, lleva dos semanas en que le leemos un cuento (o dos o tres...), luego el se lee otros tantos, vamos a apagarle la luz, y se duerme solito, con la luz del gato encendida y el coco en su cama. Me da penita que se haga mayor, lo veo tan razonable que me parece muy mayor.
Clara, desde que duerme en su cuna, vuelve a hacer las noches enteras (eso sí, con dosis de paracetamol para los dientes) y volvemos a tener un poquito de vida.
Por otra parte, David lleva todo el fin de semana malito, con fiebre muy alta. Hoy en la pediatra le han visto un ganglio muy inflamado, que no me explico cómo no se lo había visto yo. Desde entonces no paro de verle un bulto enorme que casi le deforma la cara. Es lo que tiene ser un poco histérica... Estoy bastante preocupada. Espero que mañana el antibiótico empiece a hacer efecto. Esto de antitérmicos y antiinflamatorios cada cuatro horas... me parece demasiado para un niño tan pequeño.
Monday, February 14, 2011
Frustración
Ya hemos pasado a Clara a su dormitorio, con la esperanza de que David quiera volver al suyo y tarde más de cinco minutos en darse cuenta de que no estamos con él y se quede solito.
Anoche lo acostamos a las ocho. Toda una tarde de castillo hinchable y corretear por el restaurante con su bici y sin siesta hacía que para esa hora estuviera muerto. Igual que su hermana.
A las 9:15 me bajé porque estaba dormido, tardó cinco minutos en llorar. Empezamos otra vez. Al rato llora la niña. Entro al cuarto de la niña y llamo al padre para que se quede con David. Clara tenía hambre, quería teta y no podía dormirse con papá. A eso de las 10, bajamos los dos... parece que ahora sí... pero no. David se despierta, lo oigo vomitar. Los dos despiertos otra vez. A las 11 estaba en el dormitorio de Clara con los dos y ya muy muy enfadada. No me lo podía creer. Eran las 11 de la noche y estaban los dos que no había manera de calmarlos. A las 11.15 pido refuerzos. Estoy agotada, frustrada, enfadada y ya estoy perdiendo los papeles. No sé que hacer, les regaño, me tumbo, le hablo, me hago la dormida... Y cambiamos. Ahora se queda papá.
Cerca de las 12, sigo escuchando a David hablar. Subo, lo acostamos en mi cama. Y por fin, sobre las 12.15 se duerme.
Supongo que no quería dormir en el cuarto de Clara, cada dos por tres decía, este no es mi cuarto, este no es mi cuarto. Pero dado que su colchón estaba mojado porque no había dado tiempo a poner la funda protectora desde la última vez que vomitó, pues esa me pareció mejor opción antes que volver a nuestra cama en el tercer día de novedad. Además, si me ponía de pie a intentar calmar a Clara decía, mamá, túmbate. Túmbate que te he hecho un hueco. O me decía, que no cabo, mama, me empachurras... Total, imposible.
Hoy estoy frustrada. Me siento una madre horrible y además con muy poco éxito en esto de la crianza. ¿Es realmente imposible hacer que se duerman los dos a una hora medianamente razonable? A las 10.30 aún tenía fuerzas... pero después de las 11, aseguro que se me agotaron. Seguiremos intentando esto de que duerman cada uno en un cuarto... pero no sé si volveremos al colecho familiar, que es un coñazo porque duermo fatal y además, Clara se despierta muchas veces con tanto ajetreo y a pique de caerse por el borde de la cama. Pero es que cuatro horas me parecen demasiadas para coger el sueño. Espero que esto sean sólo los primeros días...
Anoche lo acostamos a las ocho. Toda una tarde de castillo hinchable y corretear por el restaurante con su bici y sin siesta hacía que para esa hora estuviera muerto. Igual que su hermana.
A las 9:15 me bajé porque estaba dormido, tardó cinco minutos en llorar. Empezamos otra vez. Al rato llora la niña. Entro al cuarto de la niña y llamo al padre para que se quede con David. Clara tenía hambre, quería teta y no podía dormirse con papá. A eso de las 10, bajamos los dos... parece que ahora sí... pero no. David se despierta, lo oigo vomitar. Los dos despiertos otra vez. A las 11 estaba en el dormitorio de Clara con los dos y ya muy muy enfadada. No me lo podía creer. Eran las 11 de la noche y estaban los dos que no había manera de calmarlos. A las 11.15 pido refuerzos. Estoy agotada, frustrada, enfadada y ya estoy perdiendo los papeles. No sé que hacer, les regaño, me tumbo, le hablo, me hago la dormida... Y cambiamos. Ahora se queda papá.
Cerca de las 12, sigo escuchando a David hablar. Subo, lo acostamos en mi cama. Y por fin, sobre las 12.15 se duerme.
Supongo que no quería dormir en el cuarto de Clara, cada dos por tres decía, este no es mi cuarto, este no es mi cuarto. Pero dado que su colchón estaba mojado porque no había dado tiempo a poner la funda protectora desde la última vez que vomitó, pues esa me pareció mejor opción antes que volver a nuestra cama en el tercer día de novedad. Además, si me ponía de pie a intentar calmar a Clara decía, mamá, túmbate. Túmbate que te he hecho un hueco. O me decía, que no cabo, mama, me empachurras... Total, imposible.
Hoy estoy frustrada. Me siento una madre horrible y además con muy poco éxito en esto de la crianza. ¿Es realmente imposible hacer que se duerman los dos a una hora medianamente razonable? A las 10.30 aún tenía fuerzas... pero después de las 11, aseguro que se me agotaron. Seguiremos intentando esto de que duerman cada uno en un cuarto... pero no sé si volveremos al colecho familiar, que es un coñazo porque duermo fatal y además, Clara se despierta muchas veces con tanto ajetreo y a pique de caerse por el borde de la cama. Pero es que cuatro horas me parecen demasiadas para coger el sueño. Espero que esto sean sólo los primeros días...
Tuesday, January 18, 2011
10 meses
Clara ya tiene 10 meses y estoy un poco alucinada. Ha pasado el tiempo y apenas si me he dado cuenta. Ya exige un montón de atención, de modo que David y ella están en una guerra constante por demandar compañeros de juego. Los veo a los dos y ya me parecen muy parejos, David juega con ella y ella corre tras él. Claro, que a los 5 minutos ella llora porque el es un poco bruto y le hace daño saltando por encima mientras gatea o porque le quita los juguetes. A pesar de tener un salón que parece el Toysrus, el juguete que usa el hermano es siempre el más codiciado. Y al revés.
Le gusta señalar los libros que le leemos a su hermano, y hace poco descubrió los libros de figuras que le enseñábamos a David cuando era más pequeño (gracias a la abuela que se los leyó) y le encantan. Va pasando y señalando las páginas para que le digas lo que hay representado y a su manera va imitando lo que puede. Lo que más le gusta, el tren, ya que es capaz de decir algo parecido a tenh. Y sube las manos imitando al mono cuando sale el mono. También se hace de querer cuando ve algo que le resulta dulce y suelta su ahhhh en un tono muy muy tierno (esto es cosa de niñas, no recuerdo a David hacer estas cosas). Le suele ocurrir con los gatitos o perritos que ve por la calle. Sigue riéndose con su hermano más que con nadie. En la bañera, cuando David salpica, ella ríe a carcajadas y él, alentado por sus risas inunda el cuarto de baño.
Me encanta verlos a los dos juntos, me hace sentirme feliz. David va a un ritmo de infarto, puedo tener con el conversaciones bien largas (todo un viaje a la playa de 1 hora) y entiende prácticamente todo. Tiene muchísima imaginación, y le hace mucha gracia jugar a ser algún personaje que le haya llamado la atención últimamente: Peter Pan, Capitán Garfio, El Sr. Smith, Baltasar, San José, la Virgen María, cualquiera... o todos. Claro, que en esos teatros el nos asigna y quita papeles a su antojo. También se inventa historias que se imagina, como que ve volar a Campanilla o que se sube a los tejados por la ventana como PapáNoel. Es un niño con mucha imaginación y me hace mucha gracia que me cuente todas esas cosas. También es bueno con Clara, le deja los juguetes, cuando quiere, y le canta canciones cuando llora. Es muy dulce y como siempre, siento que va más rápido de lo que mi memoria puede contener.
Halloween
Por Halloween compramos una calabaza y estuvimos en casa vaciándola y haciendo los ojitos y la boca. Le pusimos una vela dentro, y hubo que explicarle que no era de cumpleaños, aunque la sopló igualmente varias veces. Mi madre le compró una capa de vampiro y unos dientes y cuando llegó la noche lo disfrazamos con el maquillaje que yo tenía por casa. Al poco rato, llegaron los niños de la urba pidiendo chuches, así que nos fuimos con ellos a gritar el truco o trato a los vecinos.
Unos días antes ya andábamos contándole el cuento del "truco o trato" para explicarle lo que iba a pasar ese día y estaba muy emocionado. También aderezamos la historia con el cuento de mickey de halloween, para que fuera viendo los vampiros y el hombre lobo y todas esas cosas.
Cuando llegaron los niños David estaba alucinado, tenía un poquito de miedo de un niño más grande y con una máscara pero le encantó. Desde entonces, cuando hay luna llena dice con voz de cuento: hoy es halloweeeeeeeen, uhhhh. Y va a buscar su capa y hace de vampiro. Le ha encantado disfrazarse.
Monday, September 13, 2010
días que terminan bien
Este fin de semana hemos estado de fiestas. Son las fiestas del zaidín y también las del pueblo. Tras pasar el sábado por las fiestas del zaidín y montar al enano en los columpios, y terminar cenando en un bar de tapas atestado, interrumpidos por la tormenta, mal atendidos y a regañinas con el enano que no paraba. Ayer, decidimos pasarnos por las del pueblo.
Desde luego, el día de ayer me confirmó que los niños crecen más felices en los pueblos. Las fiestas eran en un parque, lejos de los coches, con menos aglomeración de gente, por lo tanto, los ánimos de todos más relajdos. Subimos en los columpios, más baratos, con más tiempo para disfrutar y con más paciencia. En el castillo hinchable, David padre pudo subir para intentar convencer al enano de que la cabeza gigante que comía niños, no daba susto (muy difícil teniendo en cuenta, que el pobre enano tenía razón, daba susto).
David Jr. se coló en un castillo hinchable, con zapatos y no fue mayor tragedia que subir a rescatarlo con la sonrisa de la muchacha que recogía los tickets. Comimos un shawarma bailando con el trío que cantaba y tocaba, David Jr. pudo estar a su aire, viendo los instrumentos y bailando contento.
Para terminar, montamos a david en el típico carrusel de coches, del que tuvimos que bajar llorando. Tras intentos varios de calmarlo volvimos andando a casa, con mejores ánimos.
Al llegar a casa, ya mucho más relajado y contento, antes de dormir, en la cama, me dice al oído. Mami, me gusta los colunchos.
Yo respondo, emocionada: ¿sí, te han gustado los columpios?. Y el me contesta: ¡¡¡Zí!!!. Así que le digo: Entonces iremos otro día ¿vale?. Y el me dice: ¡Zí!
Le doy un beso y él, muy contento me da otro besito.
Desde luego, el día de ayer me confirmó que los niños crecen más felices en los pueblos. Las fiestas eran en un parque, lejos de los coches, con menos aglomeración de gente, por lo tanto, los ánimos de todos más relajdos. Subimos en los columpios, más baratos, con más tiempo para disfrutar y con más paciencia. En el castillo hinchable, David padre pudo subir para intentar convencer al enano de que la cabeza gigante que comía niños, no daba susto (muy difícil teniendo en cuenta, que el pobre enano tenía razón, daba susto).
David Jr. se coló en un castillo hinchable, con zapatos y no fue mayor tragedia que subir a rescatarlo con la sonrisa de la muchacha que recogía los tickets. Comimos un shawarma bailando con el trío que cantaba y tocaba, David Jr. pudo estar a su aire, viendo los instrumentos y bailando contento.
Para terminar, montamos a david en el típico carrusel de coches, del que tuvimos que bajar llorando. Tras intentos varios de calmarlo volvimos andando a casa, con mejores ánimos.
Al llegar a casa, ya mucho más relajado y contento, antes de dormir, en la cama, me dice al oído. Mami, me gusta los colunchos.
Yo respondo, emocionada: ¿sí, te han gustado los columpios?. Y el me contesta: ¡¡¡Zí!!!. Así que le digo: Entonces iremos otro día ¿vale?. Y el me dice: ¡Zí!
Le doy un beso y él, muy contento me da otro besito.
Wednesday, August 26, 2009
Primeras palabras
David ha cumplido ya un añito y hace un par de semanas que se ha soltado a andar. En el mes que ha pasado desde que cumplió el año los progresos son impresionantes. Ya entiende muchísimas cosas, y dice otras tantas. Las primeras cositas que dice y que se entienden son: maa (para mamá), papa, gua-gua, cua-cua, agua, nen (para los nenes), iauu (para los gatos), ssss (para la serpiente de su libro) y hace pedorretas con la boca cuando se hace caca o se tira cuescos. Sin embargo, lo que más me sorprende es la cantidad de cosas que entiende y que asocia claramente. Por ejemplo, ya asocia los dibujos de animales de sus cuentos, con cada animal y con las imágenes de animales en la tele. Intenta ponerse sólo la ropa, los zapatos (los de cualquiera), se peina (a su estilo), huele las flores, llama a los gatos y a los perros con la manita y con la boca, quiere ponerse los cascos para montarse en las motos... En fin, toda una personita.
Thursday, January 22, 2009
Seis meses
El tiempo pasa volando. David ya tiene seis meses y es todo un hombretón. Ha empezado a decir pa-pa-pa y una especie de mña-mda, aunque esto mucho menos. Ahora mismo lo que más le gusta es correr detras del gato cuando está en el taka-taka. Al pobre gato no le ha gustado nada ver que el enano ahora es capaz de desplazarse sólo. También ha empezado con las verduras, el pollo y ayer mismo con la ternera. Tuve que empezar a los cinco meses y medio porque al medio día ya no quería ni ver el pecho. No sé si es que ya tenía poco o que no le apetecía. A pesar de eso, las primeras veces costó un poco ya que me escupía el puré a la cara... Afortunadamente en menos de una semana ya empezó a cogerle el gusto y ahora le encanta. Lo malo es que poco a poco ha perdido todo el interés por la leche. Ni quiere pecho ni quiere biberón, así que a mí ya prácticamente se me ha retirado. Quería haber seguido un poco más, pero esta ha sido su decisión.

David es un niño muy risueño, a veces tiene ganas de reirse tanto que no es capaz ni de hacer la carcajada entera y parece que se ahogue. Cuando su papá lo coge y juega con él y la perrita de mis padres no puede parar de reir. Le encanta cogerle el hocico húmedo y a la perra lamerle las manitas, por lo que hay que estar muy atento porque en cualquier descuidón ya están haciendo de las suyas.
Yo me he incorporado a trabajar, por ahora sólo por la mañana y aunque al principio lo llevábamos regular, los dos nos hemos acostumbrado rápido al cambio. El está muy contento con su abuela y yo ya estoy mucho más tranquila. Me sigue dando penita dejarlo, pero me encanta cuando voy a recogerlo :)
David es un niño muy risueño, a veces tiene ganas de reirse tanto que no es capaz ni de hacer la carcajada entera y parece que se ahogue. Cuando su papá lo coge y juega con él y la perrita de mis padres no puede parar de reir. Le encanta cogerle el hocico húmedo y a la perra lamerle las manitas, por lo que hay que estar muy atento porque en cualquier descuidón ya están haciendo de las suyas.
Yo me he incorporado a trabajar, por ahora sólo por la mañana y aunque al principio lo llevábamos regular, los dos nos hemos acostumbrado rápido al cambio. El está muy contento con su abuela y yo ya estoy mucho más tranquila. Me sigue dando penita dejarlo, pero me encanta cuando voy a recogerlo :)
Monday, November 24, 2008
Cuatro meses
Hace ya cuatro meses y medio que nació David, y el tiempo pasa volando. De hecho pasa tan rápido que apenas si he tenido tiempo de actualizar este espacio. Ya no necesito ver las fotos de recién nacido para darme cuenta de cuanto ha cambiado. Ahora cuando lo tumbo en la cama o cuando lo cojo para darle el pecho me parece un niño enorme, y es que ya no es ese bebé que podía acunar entre los brazos... ahora salen piernas y brazos por todos lados. De todos modos, lo que me hace sentir que ya no es tan pequeño es lo fuerte que es, ahora se gira para coger cualquier cosa que le llame la atención, patalea y grita para dejarte claro que es lo que quiere, y sobre todo, le encanta estar de pie y dar saltitos con su papá.
David es un niño muy sociable, le encanta estar con la gente y busca las caras para que le hagan cucamonas. La semana pasada empecé a darle la fruta batida, y le encanta. La pediatra me dijo que ya podía comenzar con la fruta, y aunque ahora suelen decir que lo mejor es la lactancia materna exclusiva, he decidido añadir la fruta en una de las tomas de la tarde, aunque luego suele tomar también un poquito de pecho.
La verdad es que lleva ya un mes despertándose cada tres horas durante toda la noche para comer, así que viendo que la cantidad de leche materna que toma es mucha, me ha parecido correcto añadirle también la fruta. De todos modos puedo decir que con la alimentación nos vuelven un poco locas a todas las mamás... Y que he tenido mis luchas internas por comenzar con la fruta. Me parece un poco exagerada la posición de muchos especialistas y madres que rechazan radicalmente cualquier práctica como ofrecerle agua o manzanilla si está tomando pecho, no hablo ya de complementar con la fruta... Creo que todo el mundo conoce ya las ventajas de la leche materna y si eres una persona que estás convencida de darle el pecho a tu hijo, no necesitas que te machaquen tanto. David estaba un poquito bajo de peso y en cuanto he añadido la fruta a su alimentación ha cogido 200 g en una semana. Supongo que algo le faltaría, sobre todo viendo las ganas con que se la toma. El resto de tomas es de pecho y tampoco es que eche de menos la cuchara. Es lo de siempre, sabe tomárselo bien y le gusta. Y a quien más le gusta es a mí, ya que me parecen unos momentos preciosos.
Pronto me reincoroporaré al trabajo y son muchos los sentimientos cuando vas viendo crecer a tu bebé, pero sobre todo no puedo evitar pensar que me dará penita cuando ya deje de alimentarlo, bañarlo y cambiarlo yo... Tengo la sensación de que no puedo disfrutar todo lo que quisiera porque todo va demasiado rápido y no me quiero perder cada uno los logros de cada día. No quiero que me cuenten lo que ha comido, lo que no ha comido o que ya es capaz de darse la vuelta. Es muy duro tener que dejar a tu bebé para reincorporarte al trabajo, es la frustración de no poder tenerlo todo.
Afortunadamente yo tengo bastante suerte, en el trabajo me puedo escapar cuando quiera y puedo dejar a David con su abuela con quien sé que estará bien cuidado. Así que debo de ser positiva y ver lo afortunada que soy, ya que aún me quedan un par de meses para poder disfrutar de él.
David es un niño muy sociable, le encanta estar con la gente y busca las caras para que le hagan cucamonas. La semana pasada empecé a darle la fruta batida, y le encanta. La pediatra me dijo que ya podía comenzar con la fruta, y aunque ahora suelen decir que lo mejor es la lactancia materna exclusiva, he decidido añadir la fruta en una de las tomas de la tarde, aunque luego suele tomar también un poquito de pecho.La verdad es que lleva ya un mes despertándose cada tres horas durante toda la noche para comer, así que viendo que la cantidad de leche materna que toma es mucha, me ha parecido correcto añadirle también la fruta. De todos modos puedo decir que con la alimentación nos vuelven un poco locas a todas las mamás... Y que he tenido mis luchas internas por comenzar con la fruta. Me parece un poco exagerada la posición de muchos especialistas y madres que rechazan radicalmente cualquier práctica como ofrecerle agua o manzanilla si está tomando pecho, no hablo ya de complementar con la fruta... Creo que todo el mundo conoce ya las ventajas de la leche materna y si eres una persona que estás convencida de darle el pecho a tu hijo, no necesitas que te machaquen tanto. David estaba un poquito bajo de peso y en cuanto he añadido la fruta a su alimentación ha cogido 200 g en una semana. Supongo que algo le faltaría, sobre todo viendo las ganas con que se la toma. El resto de tomas es de pecho y tampoco es que eche de menos la cuchara. Es lo de siempre, sabe tomárselo bien y le gusta. Y a quien más le gusta es a mí, ya que me parecen unos momentos preciosos.
Pronto me reincoroporaré al trabajo y son muchos los sentimientos cuando vas viendo crecer a tu bebé, pero sobre todo no puedo evitar pensar que me dará penita cuando ya deje de alimentarlo, bañarlo y cambiarlo yo... Tengo la sensación de que no puedo disfrutar todo lo que quisiera porque todo va demasiado rápido y no me quiero perder cada uno los logros de cada día. No quiero que me cuenten lo que ha comido, lo que no ha comido o que ya es capaz de darse la vuelta. Es muy duro tener que dejar a tu bebé para reincorporarte al trabajo, es la frustración de no poder tenerlo todo.
Afortunadamente yo tengo bastante suerte, en el trabajo me puedo escapar cuando quiera y puedo dejar a David con su abuela con quien sé que estará bien cuidado. Así que debo de ser positiva y ver lo afortunada que soy, ya que aún me quedan un par de meses para poder disfrutar de él.
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