Siempre hablo de David como un pequeño terremoto, y lo es. Tiene una energía que no sé de donde saca y puede con todos. Pero también tiene una faceta encantadora. Es tierno y dulce y es muy sensible. Ayer, mientras arreglábamos el jardín, encontró un volantón, un verderón, creo. Le encantó cogerlo, acariciarlo. Le encantó que se posara en su dedo y que no se fuera volando. El aún es pequeño, y no entendía que el pobre estaría asustado. Pero lo cierto, es que estuvo toda la tarde con él. No quería soltarlo, lo escondió y protegió de Rasputín, nuestro gato, y quiso enseñárnoslo a todos. A su amiga María, a Clara, a nosotros, a los vecinos. Nos dijo que era su amigo, comentaba cuánto le gustaba al pajarito estar con él, que llamó Mandal (no sé de dónde salío el nombre) y cómo se quedaba con él porque quería. Se lo ponía en la cabeza, y cuando le pregunté que por qué lo hacía, me dijo que como Blancanieves. Ahí se me partío el corazón y me partí de risa. Cuando le dije que no podíamos llevarlo a casa porque su madre lo estaría buscando me dijo que su madre estaba comiendo o durmiendo, y que el pajarito quería quedarse con él. Así que lo dejé disfrutar de la compañía de su nueva mascota, aún a riesgo de que cayera en un profundo sueño... Lo trató con máximo cuidado, a pesar de sus brutas y torpes manitas. Estuvo con él mientras veía los dibujos en el ipad en el jardín y lo tuvo todo el rato entre sus manos o a su lado y, efectivamente, el ave no hacía por huir.
Me da mucha pena que pierda esta inocencia, no quiero que sufra y me gustaría protegerlo de cualquier daño que vaya a sufrir, pero eso no es posible. Disfrutar de la vida también implica sufrimiento y pasará etapas duras. Sólo espero ser lo suficientemente buena en darle mi apoyo y la fortaleza suficiente, porque a veces de adulta pienso que ser sensible es más un lastre que una virtud. Aunque me doy cuenta de que quiero y que me encanta esta faceta sensible de mi hijo. Siento que estoy viviendo una de las etapas más bonitas de mi hijo, que se me escapa porque ya va aleteando solo, igual que el pajarito. A veces quisiera detener un poquito el tiempo y poder compartir con él más cosas, sin tantas obligaciones caseras, pero la vida es así, cada vez menos podré estar presente en todo momento.
Por la noche, decidimos meterlo en una casita de pájaros que tenemos en el jardín por si su madre iba a buscarlo y lo llevaba con sus hermanos. Esta mañana he ido a mirar y no estaba, anoche antes de acostarnos seguía allí, vivito y calentito. Espero realmente que cogiera fuerzas y levantara el vuelo lejos de los gatos de la urbanización.
Monday, June 04, 2012
Wednesday, January 18, 2012
Fin de las vacaciones
El día antes de volver al cole después de las vacaciones de Navidad, le digo a mi hijo que mañana ya tendrá cole, que se han acabado las vacaciones. Y me dice:
-¿Entonces cuando vamos al parque de las Ciencias? ¿Vamos hoy?
Reflexión: mejor no abusar de explicar planes a los peques si no estoy segura de que los voy a cumplir... Me sorprende una barbaridad que sea capaz de acordarse de algo que le comenté un día, hablándole del inicio de vacaciones y que sea capaz de recordar tan bien y además situarlo temporalmente donde corresponde...
Consecuencia: Este fin de semana vamos al parque de las Ciencias...
-¿Entonces cuando vamos al parque de las Ciencias? ¿Vamos hoy?
Reflexión: mejor no abusar de explicar planes a los peques si no estoy segura de que los voy a cumplir... Me sorprende una barbaridad que sea capaz de acordarse de algo que le comenté un día, hablándole del inicio de vacaciones y que sea capaz de recordar tan bien y además situarlo temporalmente donde corresponde...
Consecuencia: Este fin de semana vamos al parque de las Ciencias...
Sunday, October 23, 2011
Mis impresiones sobre la maternidad
Creo que desear ser rico, se desea más fervientemente si eres madre. Ya no por tener una casa más grande, un coche más grande o un mejor colegio, no. Se desea por cuestión de tiempo. Durante la semana, entre las obligaciones de la casa y demás, apenas tengo tiempo para jugar un ratito con los niños. El fin de semana, casi más de lo mismo. Y pasan los días y las semanas. Y se van acumulando planes que nunca realizo... Porque no tengo tiempo, porque cuando por fin tengo ya el momento, no me da tiempo ni a preparar nada. Así que sobre la marcha se improvisan juegos y actividades.
En fin, a ver si a mí también me toca la lotería...
En fin, a ver si a mí también me toca la lotería...
Tuesday, September 13, 2011
Primeros días de cole
Clara este año va a la guardería, empieza un año antes que David. Me da penita porque es muy pequeñita aún, pero supongo que se adaptará bien. Desde que ha entrado ya ha tomado contacto con los primeros virus... una gastroenteritis y fiebre que hemos sufrido todos, uno a uno... Lo bueno es que no ha durado demasiado, apenas un día y medio los síntomas más gordos.
Clara entiende muy bien casi todo, y si le preguntas que si quiere ir al cole, siempre dice que no. Aún así, nos cuentan que se lo pasa bien, juega y hace tonterías como las que nos tiene acostumbrados. Pero sin duda prefiere quedarse con nosotros.
David ha empezado el cole de mayores. El primer día estaba muy nervioso. Este año no ha habido período de adaptación, directamente de 9 a 2. El primer día llegamos a 8.45, entramos con él al cole y lo dejamos en la clase. Se le saltaron un poquito las lagrimillas, pero se las secó muy maduro, intentando recomponerse. Yo me fuí mas o menos tranquila y sorprendida. A la hora de recogerlo estaban todos los padres, abuelos y un millón más de personas y me costó llegar a la puerta. Los niños estaban sentaditos en el patio esperando. Cuando me vió se alegró un montón y salió corriendo contento, pero la seño le regañó por correr y los nervios acumulados del día le hicieron llorar. Pobrecito.
Después me contó que se había perdido la bolsa y el bizcocho que le había llevado y que no se lo habían dado. No sé exactamente que pasaría, pero intentaré preguntar hoy... Luego ya más contento, me fue contando que había algunos niños de su guarde y que se había tirado por el tobogán que estaba oscuro. Que habían cantado una canción del ratón, que había dos Marinas en su clase y que había visto a su amigo I. en el patio.
Esta mañana ha sido mucho peor. Anoche se despertó varias veces, la primera vomitó, la segunda con diarrea y aún así no se dormía profundamente. Así que esta mañana estaba muy cansado. Me decía que quería que se hiciera de noche... el pobre estaba muerto. Lo he dejado en el cole llorando y espero encontrármelo de mejor humor dentro de un ratito...
Clara entiende muy bien casi todo, y si le preguntas que si quiere ir al cole, siempre dice que no. Aún así, nos cuentan que se lo pasa bien, juega y hace tonterías como las que nos tiene acostumbrados. Pero sin duda prefiere quedarse con nosotros.
David ha empezado el cole de mayores. El primer día estaba muy nervioso. Este año no ha habido período de adaptación, directamente de 9 a 2. El primer día llegamos a 8.45, entramos con él al cole y lo dejamos en la clase. Se le saltaron un poquito las lagrimillas, pero se las secó muy maduro, intentando recomponerse. Yo me fuí mas o menos tranquila y sorprendida. A la hora de recogerlo estaban todos los padres, abuelos y un millón más de personas y me costó llegar a la puerta. Los niños estaban sentaditos en el patio esperando. Cuando me vió se alegró un montón y salió corriendo contento, pero la seño le regañó por correr y los nervios acumulados del día le hicieron llorar. Pobrecito.
Después me contó que se había perdido la bolsa y el bizcocho que le había llevado y que no se lo habían dado. No sé exactamente que pasaría, pero intentaré preguntar hoy... Luego ya más contento, me fue contando que había algunos niños de su guarde y que se había tirado por el tobogán que estaba oscuro. Que habían cantado una canción del ratón, que había dos Marinas en su clase y que había visto a su amigo I. en el patio.
Esta mañana ha sido mucho peor. Anoche se despertó varias veces, la primera vomitó, la segunda con diarrea y aún así no se dormía profundamente. Así que esta mañana estaba muy cansado. Me decía que quería que se hiciera de noche... el pobre estaba muerto. Lo he dejado en el cole llorando y espero encontrármelo de mejor humor dentro de un ratito...
Thursday, May 05, 2011
Frases célebres
Todas las tardes (excepto cuando llueve) Sara, una vecina de 7 años viene a buscar a David y a Clara para que salgan con ella a jugar a la pista. A veces, también viene María, otra vecina de 5 años.
Ayer David se quedó en casa porque estuvo quejándose de dolor de barriga y como se había acostado tarde y lo veía regular, no lo llevé a la guarde. Después de pasar toda la mañana en casa o en el jardín y explicarle que no había niños porque estaban en el cole. Por la tarde se tumba en el sofá boca abajo, como enfadado.
Yo le pregunto: ¿que te pasa David?
Y me contesta: que estoy triste porque no vienen los amigos a llamarme.
Me quedé tan... sorprendida que no contesté nada. Podía haberle dicho, vamos a llamar a Sara (porque hacía sol) o algo... pero no reaccioné. ¡Pobrecito mío!
Después salimos a la pista y estuvo jugando en la pista con la bici, aunque no había niños y no es igual. En cuanto vió a las niñas, que estaban con la bici, comenzó a gritar.
- ¡Eh! ¡niñas! ¡que estoy aquí! ¡hola!¡venid!
Después vino Sara y jugaron un rato y quedaron en volver a jugar hoy por la tarde. Esta tarde sino vienen los niños tendremos que ir a buscarlos...
Ayer David se quedó en casa porque estuvo quejándose de dolor de barriga y como se había acostado tarde y lo veía regular, no lo llevé a la guarde. Después de pasar toda la mañana en casa o en el jardín y explicarle que no había niños porque estaban en el cole. Por la tarde se tumba en el sofá boca abajo, como enfadado.
Yo le pregunto: ¿que te pasa David?
Y me contesta: que estoy triste porque no vienen los amigos a llamarme.
Me quedé tan... sorprendida que no contesté nada. Podía haberle dicho, vamos a llamar a Sara (porque hacía sol) o algo... pero no reaccioné. ¡Pobrecito mío!
Después salimos a la pista y estuvo jugando en la pista con la bici, aunque no había niños y no es igual. En cuanto vió a las niñas, que estaban con la bici, comenzó a gritar.
- ¡Eh! ¡niñas! ¡que estoy aquí! ¡hola!¡venid!
Después vino Sara y jugaron un rato y quedaron en volver a jugar hoy por la tarde. Esta tarde sino vienen los niños tendremos que ir a buscarlos...
Friday, April 08, 2011
Un añito
Clara ya tiene un año, bueno, a día de hoy un año, un mes y 6 días. Aún no se ha soltado a andar, aunque es cuestión de días, supongo. Claro, que es complicado con un hermanito que le quita cualquier punto de apoyo en cuanto la ve de pie y unos papás que se dividen para evitar pisoteos y peleas, en lugar de ir cogiéndola de la manita.
David ya se ha recuperado totalmente y ha vuelto a su cama. Cuando estuvo tan malito, se vino con nosotros para poder así controlar mejor la evolución de la fiebre y el estado general.
Clara, con su recién estrenado año de vida, ya se ha estrenado en porrazos. Antes de ayer se cayó por las escaleras de casa de mis padres y tiene todo el ojo morado e hinchado. La pobre, con eso de ser muy tranquila y muy buena, tiene campo libre para hacer de las suyas abriendo la puerta de las escaleras y tirándose con el taka-taka. Afortunadamente no ha sido demasiado, ya le ha bajado el hinchazón y sólo tiene el párpado muy muy morado.
Me llama la atención lo diferentes que son en gustos. A Clara le encanta el columpio. David a día de hoy, sólo quiere montarse si ve a Clara o a otro niño. A él le encanta tirarse por el tobogán, trepar, o dar volteretas. Cuanto más difícil mejor. Ella adora a todos los animalillos, a David también le llamaba la atención, pero Clara si ve el conejo o el gato en el jardín, chilla para decirte que la lleves a cogerlos.
También le encantan los cuentos, aunque debo de reconocer que a ella le he leído muchísimos menos. Pobrecita mía, que poco tiempo le dedico. Aún así, ya reconoce todos los animales que salen en sus cuentos y los sonidos que los acompañan (o las canciones, como en el caso del caracol). Las canciones las expresa moviendo su mano al ritmo de la música y algunos sonidos como el jía del caballo, también con su bracito. También hace por oler las flores de su cuento y busca la vaca, que es sonido que mejor imita para que le aplaudas.
Quiere hacerlo todo sola, en esto se parecen mucho, pero David creo que empezó un poco más tarde. Es muy complicado darle de comer, ya que ella quiere usar su tenedor o su cuchara y no permite demasiado que la ayudes. A veces me da la sensación de que entiende muchísimo. Ayer estaba diciéndole a David que se comiera su helado, que el mío lo iba a compartir con Clara, que como era pequeña no se lo podía comer sola. Justo termino estas palabras y Clara me quita el helado y se enfada porque lo quiere coger ella sola. ¿estas cosas son casualidades? Hay muchas más y me temo que se entera demasiado... Debo de tener más cuidado en no hacerla tan pequeña, al fin y al cabo... son muy parejos.
Clara sigue muy enganchada a la teta, aunque ya tomas serias sólo son por la mañana, medio día y por la noche. Si estoy con ella, a lo largo del día me pide muchas veces, pero como se distrae con cualquier cosa, la deja también muy rápido. Supongo que es sed y es a lo que está acostumbrada.
David ya se ha recuperado totalmente y ha vuelto a su cama. Cuando estuvo tan malito, se vino con nosotros para poder así controlar mejor la evolución de la fiebre y el estado general.
Clara, con su recién estrenado año de vida, ya se ha estrenado en porrazos. Antes de ayer se cayó por las escaleras de casa de mis padres y tiene todo el ojo morado e hinchado. La pobre, con eso de ser muy tranquila y muy buena, tiene campo libre para hacer de las suyas abriendo la puerta de las escaleras y tirándose con el taka-taka. Afortunadamente no ha sido demasiado, ya le ha bajado el hinchazón y sólo tiene el párpado muy muy morado.
Me llama la atención lo diferentes que son en gustos. A Clara le encanta el columpio. David a día de hoy, sólo quiere montarse si ve a Clara o a otro niño. A él le encanta tirarse por el tobogán, trepar, o dar volteretas. Cuanto más difícil mejor. Ella adora a todos los animalillos, a David también le llamaba la atención, pero Clara si ve el conejo o el gato en el jardín, chilla para decirte que la lleves a cogerlos.
También le encantan los cuentos, aunque debo de reconocer que a ella le he leído muchísimos menos. Pobrecita mía, que poco tiempo le dedico. Aún así, ya reconoce todos los animales que salen en sus cuentos y los sonidos que los acompañan (o las canciones, como en el caso del caracol). Las canciones las expresa moviendo su mano al ritmo de la música y algunos sonidos como el jía del caballo, también con su bracito. También hace por oler las flores de su cuento y busca la vaca, que es sonido que mejor imita para que le aplaudas.
Quiere hacerlo todo sola, en esto se parecen mucho, pero David creo que empezó un poco más tarde. Es muy complicado darle de comer, ya que ella quiere usar su tenedor o su cuchara y no permite demasiado que la ayudes. A veces me da la sensación de que entiende muchísimo. Ayer estaba diciéndole a David que se comiera su helado, que el mío lo iba a compartir con Clara, que como era pequeña no se lo podía comer sola. Justo termino estas palabras y Clara me quita el helado y se enfada porque lo quiere coger ella sola. ¿estas cosas son casualidades? Hay muchas más y me temo que se entera demasiado... Debo de tener más cuidado en no hacerla tan pequeña, al fin y al cabo... son muy parejos.
Clara sigue muy enganchada a la teta, aunque ya tomas serias sólo son por la mañana, medio día y por la noche. Si estoy con ella, a lo largo del día me pide muchas veces, pero como se distrae con cualquier cosa, la deja también muy rápido. Supongo que es sed y es a lo que está acostumbrada.
Monday, March 14, 2011
Grandes avances

Pues después de la última entrada, nos dimos un salto al Ikea. Tenía claro que David debía de dormir solo y para ello era necesario sacar a Clara de nuestro dormitorio. En Ikea le compramos una lamparita y un gato de esos de luz. A día de hoy, lleva dos semanas en que le leemos un cuento (o dos o tres...), luego el se lee otros tantos, vamos a apagarle la luz, y se duerme solito, con la luz del gato encendida y el coco en su cama. Me da penita que se haga mayor, lo veo tan razonable que me parece muy mayor.
Clara, desde que duerme en su cuna, vuelve a hacer las noches enteras (eso sí, con dosis de paracetamol para los dientes) y volvemos a tener un poquito de vida.
Por otra parte, David lleva todo el fin de semana malito, con fiebre muy alta. Hoy en la pediatra le han visto un ganglio muy inflamado, que no me explico cómo no se lo había visto yo. Desde entonces no paro de verle un bulto enorme que casi le deforma la cara. Es lo que tiene ser un poco histérica... Estoy bastante preocupada. Espero que mañana el antibiótico empiece a hacer efecto. Esto de antitérmicos y antiinflamatorios cada cuatro horas... me parece demasiado para un niño tan pequeño.
Subscribe to:
Posts (Atom)